Historia



Tres culturas autóctonas poblaron al territorio del hoy estado de Veracruz: los Huastecos, los Totonacas y los Olmecas, éstos fueron una vasta comunidad de pueblos emparentados étnica y culturalmente.

El área ocupada por los huastecos abarcaba desde el sur de Tamaulipas, parte de San Luis Potosí, Querétaro, Puebla e Hidalgo y por el sur el río Cazones. Los restos más antiguos de esta cultura se han encontrado en la zona del Pánuco.

Existen escasos vestigios de edificaciones ceremoniales huastecas, como el Castillo de Teayo que algunos identifican también como totonaca ubicado a 38 Km. al norte de Poza Rica.

Los olmecas por su parte, se establecieron en las costas del Golfo de México, al sur del estado.
Su nombre significa habitantes del país del hule. Los olmecas son el grupo humano que creó la comunidad más temprana conocida en México en el horizonte preclásico superior hacia el siglo V a.C. por lo que se le conoce como Cultura Madre.

El pueblo totonaco también se estableció en la zona de Veracruz, formaban una confederación de ciudades, pero hacia principios del Siglo XVI se encontraban bajo el dominio de los mexicas. Su economía era agrícola y comercial y tuvieron grandes centros urbanos como el Tajín, Papantla y Cempoala.

Las primeras incursiones españolas en territorio veracruzano fueron capitaneadas por Juan de Grijalva, quien junto a Alonso Dávila, Pedro de Alvarado y Francisco de Montejo, conducían cuatro navíos provenientes de Cuba. 

En 1518 después de tocar Isla Mujeres, Bahía de la Ascensión, Cabo Catoche, Isla del Carmen y otros puntos del litoral de la península de Yucatán, dan con la desembocadura del río que Grijalva bautiza con su nombre, llegando a la barra de Tonalá.

Alvarado penetró en el caudaloso río Papaloapan, que le llamó De Alvarado. La expedición desembarcó posteriormente en Boca del Río, donde hacen contacto con los indígenas con quienes intercambian productos de la región por baratijas que traían. Siguieron su recorrido por la costa y después de reconocer varios islotes llegaron a la isla de Sacrificio, nombre que le imponen por encontrar ahí huellas de sacrificios humanos.

Su siguiente escala fue el islote que Grijalva llamó San Juan de Ulúa por ser el 24 de junio día de San Juan y porque creyó oír Ulúa en voz de los nativos. Alvarado retornó a Cuba y Grijalva continuó recorriendo la costa hasta dar con el río Canoas o Pánuco, recalando días después en Tonalá de donde partió con los otros capitanes a la isla antillana a notificar sus hallazgos.

Una nueva expedición al mando de Hernán Cortés llegó a las costas veracruzanas y desembarcó el 22 de abril de 1519 en los arenales de Chalchihuecan, frente al islote de San Juan de Ulúa, donde Cortés erigió el primer Ayuntamiento de América, llamando al lugar Villa Rica de la Veracruz, denominada así porque los españoles desembarcaron el Viernes Santo, día de la Cruz Desnuda. 

Buscando un lugar más propicio para establecerse, se trasladaron hacia el norte frente al poblado totonaca de Quehuiztlán, donde fundaron el primer pueblo hispano llamado Villa Rica.

Época Colonial

La población indígena disminuyó mucho durante la Colonia llegando a su nivel más bajo en el siglo XVII. El puerto de Veracruz se convirtió en punto de enlace entre España y sus colonias de América.

De aquí se despachaban para Europa metales preciosos, guajolotes, maíz, aguacate, frijol, ixtle, algodón, entre otros y llegaban productos como haba, arvejón, trigo, arroz, así como animales domésticos, pólvora, telas, vinos y múltiples mercaderías distribuidas posteriormente por el territorio novohispano.

Desde el siglo XVI el puerto sufrió múltiples ataques de piratas en busca de la fortuna como John Hawkins y Francis Drake, en 1568, Laurent Graff (Lorencillo), Cornelio Jol (Pie de Palo) y Van Horn en 1683, quienes literalmente lo saquearon sin encontrar mucha resistencia.

Cuatro veces heroica

El 16 de diciembre de 1948, siendo presidente de la república Miguel Alemán Valdés, se expidió el decreto número 73 declarándola Cuatro Veces Heroica Veracruz por haber sido escenario de cuatro de los acontecimientos más importantes en la defensa de la soberanía nacional en los que la población luchó heroicamente contra invasores extranjeros.

La primera fue el 18 de noviembre de 1825, con la rendición de las últimas fuerzas españolas guarnecidas en la fortaleza de San Juan de Ulúa.

La segunda el 27 de noviembre de 1838, por el bombardeo de las fuerzas francesas durante la Guerra de los Pasteles.

La tercera el 22 de marzo de 1847, por el bombardeo de las fuerzas estadounidenses en la guerra de intervención estadounidense.

Y la cuarta el 21 abril de 1914 debido a la toma del puerto por parte de estadounidenses.